Padre,
queremos darte las gracias por el amor con que nos amas, por el don de tu Hijo
que ha cargado con el yugo de nuestro peso y de nuestra indiferencia, y
por el don de tus sacerdotes, a los que llamas a hacer presente ese amor;
te pedimos que les alientes en su lucha contra el mal y que les concedas
el don de sentir tu compañía, para que puedan ser testigos
de tu alegría. | |