Institucional



Actualidad

 

. ............Ciclo “C”

....LA SANTÍSIMA TRINIDAD
...........- Solemnidad-...... .............. ........

Proverbios 8, 22-31
Romanos 5,1-5
Juan 16, 12-15
Domingo, 26 de mayo de 2013

 
 
 

Hoy no es un día para intentar explicar el «misterio de la Trinidad», sino de recordar cómo ha actuado y sigue actuando Dios en bien nuestro, y cómo toda nuestra vida está marcada y orientada por su amor:

* ya en el Bautismo fuimos signados y bautizados «en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo», envueltos, por tanto, ya desde el principio, en su amor;

* en la celebración de la Eucaristía, al principio nos santiguamos en su nombre, el presidente nos saluda en su nombre, y al final nos bendice también en el nombre de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo;

* durante la misa cantamos el Gloria, o recitamos el Credo, siempre centrados en la actuación de las tres divinas Personas; y el sacerdote, en nombre de la comunidad, siempre dirige la oración al Padre, por medio de Cristo y en el Espíritu;

* en la «doxología» o alabanza final de la Plegaria Eucarística, dice solemnemente cuál es la dirección de toda nuestra alabanza: «por Cristo, con él y en él, a ti. Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria. . .»;


* ¿cuántas veces, durante nuestra vida, nos santiguamos a nosotros mismos en el nombre del Dios Trino, recordando nuestra pertenencia a él?;

* ¿ cuántas veces rezamos esa breve y densa oración que es el «Gloria al Padre», como resumen de nuestras mejores actitudes de fe?.

Realmente se puede decir que todos «somos trinitarios». Que estamos invadidos del amor y la cercanía y la vida de ese Dios Trino. Y eso es lo que puede darnos fuerzas para seguir con confianza e! camino de Jesús en nuestra vida.

José Aldazábal
 
  
 
Lectura del libro de los Proverbios 8, 22-31

Así dice la sabiduría de Dios:
- «El Señor me estableció al principio de sus tareas, al comienzo de sus obras más antiguas.
Desde la eternidad fui formada, desde el principio, antes del origen de la tierra.
Antes de los abismos fui engendrada, antes de los manantiales de las aguas.
Todavía no estaban asentados los montes, antes de las montanas fui engendrada.
No había hecho aún la tierra y la hierba, ni los primeros terrones del orbe.
Cuando colocaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba la bóveda sobre la faz del abismo; cuando sujetaba el cielo en la altura, y fijaba las fuentes abismales.
Cuando ponía un límite al mar, cuyas aguas no desbordan sus orillas; cuando asentaba los cimientos de la tierra, yo estaba junto a él, como aprendiz, yo era su encanto cotidiano, todo el tiempo jugaba en su presencia: jugaba con la esfera de la tierra, gozaba con los hijos de los hombres».

Palabra de Dios.

 
  
 
Sal 8, 4-5. 6-7a. 7b-9
Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!


Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él, el ser humano para darte poder?
Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando sobre las obras de tus manos.
Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
Todo lo sometiste bajo sus pies: rebaños de ovejas y toros, y hasta las bestias del campo, las aves del cielo, los peces del mar, que trazan sendas por el mar.
Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!

 
  
 
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5,1-5

Hermanos:
Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Por él hemos obtenido mediante la fe el acceso a esta gracia en que estamos; y por él nos gloriamos, apoyados en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios.
Más aún, nos gloriamos hasta de las mismas tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce constancia, la constancia, virtud probada, la virtud, esperanza, y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

Palabra de Dios.


 
  
 

+ Lectura del santo Evangelio según san Juan 16, 12-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «Muchas cosas me quedan por decirles, pero ustedes no las pueden comprender por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, los guiará hasta la verdad plena.
Pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga y les comunicará lo que está por venir.
Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo comunicará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les he dicho que tomará de lo mío y se lo anunciará a ustedes».

Palabra del Señor.


 
  
 
Lunes: Tb 1,3; 2,1-8; Sal 111; Mc 12,1-12
Jueves: Tb 6,10-lla; 7,1.9-17; 8,4-9a; Sal 127; Mc 12,28b-34
Martes: Tb 2,9-14; Sal 111; Mc 12,13-17
Viernes: Tb 11,5-17; Sal 145; Mc 12,35-37
Miércoles: Tb 3,1-11.16-17; Sal 24; Mc 12,18-27
Sábado: Tb 12,1.5-15.20; Cant. Tb 13,2.7-8; Mc 12.38-44
 

<Anterior Comentario...>



Copyright © 2005-2013 Conferencia Episcopal Peruana - Todos los derechos reservados