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En
el marco de la 91ª Asamblea Plenaria del Episcopado
Peruano, once Obispos del Perú recibieron la Medalla
de Oro de Santo Toribio de Mogrovejo, en reconocimiento
al generoso servicio que brindan a la Iglesia Católica
en nuestro País.
Los Obispos condecorados fueron: Monseñor Guido
Breña López, OP., Obispo Emérito
de Ica, por su generoso servicio a la Iglesia en el Perú,
en sus 34 años de labor episcopal, contribuyendo
al enriquecimiento de la fe en nuestro pueblo; Monseñor
José Dammert Bellido, Obispo Emérito de
Cajamarca, y Monseñor Alcides Mendoza Castro, Arzobispo
Emérito del Cusco, al conmemorar ambos sus Bodas
de Oro de Ordenación Episcopal.
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Asimismo,
Monseñor Luis Bambarén Gastelumendi, SJ.,
Obispo Emérito de Chimbote; Monseñor Isidro
Sala Ribera, Obispo de Abancay; Monseñor José
María Izuzquiza Herranz, SJ., Obispo Vicario
Apostólico Emérito de Jaén, y Monseñor
Mario Busquets Jordá, Obispo Prelado de Chuquibamba,
también recibieron esta condecoración,
con motivo de sus Bodas de Oro de Ordenación
Sacerdotal.
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También
se hizo entrega de la Medalla de Santo Toribio de Mogrovejo
a la Provincia Franciscana Misionera de San Francisco
Solano, en reconocimiento a los invalorables servicios
prestados a la Iglesia durante los 100 años de
labor misionera desde su fundación; y al Instituto
Kirche in not, al cumplir 60 años de servicio
y ayuda a la Iglesia necesitada.
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También
fueron galardonados: Monseñor José Hugo
Garaycoa Hawkins, Obispo Emérito de Tacna y Moquegua;
Monseñor Juan Antonio Ugarte Pérez, Arzobispo
del Cusco; Monseñor Bernhard Kuhnel Langer, MSC.,
Obispo Prelado Emérito de Caravelí, y Monseñor
Víctor de la Peña Pérez, OFM., Obispo
Vicario Apostólico Emérito de Requena. Todos
ellos al celebrar este año sus Bodas de Plata de
Ordenación Episcopal.
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Todos
los galardonados agradecieron a la Conferencia Episcopal
Peruana por esta distinción que resalta el servicio
que cada uno de ellos ha prestado para el engrandecimiento
de la Iglesia en el Perú.
La Medalla de Santo Toribio de Mogrovejo es una distinción
honorífica que la Conferencia Episcopal Peruana
entrega desde 2002 a las personas, Congregaciones Religiosas
e Instituciones que han contribuido en forma notable,
al bien de la Iglesia Católica.
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Fuente:
Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana
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