ARZOBISPADO DE AREQUIPA

Mensaje de Monseñor Javier Del Río Alba para el tiempo de Cuaresma

Creados para la eternidad
 
En la celebración litúrgica del Miércoles de Ceniza se nos recuerda dos realidades muy importantes para la vida del ser humano y de manera especial para todos los cristianos. Ambas realidades vienen expresadas en las palabras que el sacerdote dice al imponer la ceniza a los fieles: “Acuérdate que polvo eres al polvo retornarás” y “Conviértete y cree en el Evangelio”.

La primera frase nos recuerda la precariedad de la vida terrena. Estamos aquí, en este mundo, solamente de paso. Nuestra patria real es el cielo. No hemos sido creados para la muerte ni para terminar en un ataúd, sino que hemos sido creados para gozar del amor de Dios por toda la eternidad, siendo felices con Él. Lo terreno es pasajero y carece de verdadero valor si no está orientado hacia la eternidad para la que hemos sido creados.

Por ello, la segunda frase: “Conviértete y cree en el Evangelio”, nos recuerda cuál es la respuesta que Dios ha dado al hombre ante la precariedad de esta vida terrena marcada por la imperfección y, muy a menudo, por el pecado. Esa respuesta de Dios es que, en su propio Hijo, Jesucristo, Él ha pagado por nuestros pecados, muriendo en la cruz. En Jesús crucificado y resucitado, Dios ha perdonado nuestras ofensas, todos nuestros pecados. Jesús, el Hijo de Dios, ha dado su vida por nosotros; con su sangre ha sido cancelada la deuda de Adán y de toda la descendencia de Adán que somos nosotros, y el cielo ha quedado nuevamente abierto para todos los hombres que se conviertan y crean en el Evangelio.

Creer en el Evangelio es dejar que la Palabra de Dios guíe nuestra vida y modele toda nuestra existencia.

El Miércoles de Ceniza, con su llamada a la conversión, es también un llamado a vivir en la verdad de que somos hijos de Dios, creados para vivir con Él y con los hermanos por toda la eternidad.

Pidamos a la Santísima Virgen María, nuestra Mamita de Chapi, que nos obtenga de Dios la gracia de vivir una santa Cuaresma y que a través de la práctica del ayuno, la oración y la limosna, nos preparemos adecuadamente para celebrar la Semana Santa y la Pascua del Señor, centro de la vida cristiana.

¡Dios les bendiga!

+ Javier Del Río Alba
Arzobispo de Arequipa