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PONENCIAS
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00000000000MARTES
18 DE OCTUBRE: LA CULTURA Y EL BIEN COMÚN
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Resumen
de la Ponencia de Mons. Denis Biju-Duval
El Profesor Biju Duval nos hizo recordar que se creó una
nueva categoría de documento para la promulgación de Gaudium
et spes: una Constitución Pastoral. Los obispos del Concilio
y habían hablado de lo que es la Iglesia en Lumen genlium. En
Gaudium el spes responden a la pregunta sobre la relación entre
la Iglesia y el mundo. Se trataba de un discernimiento pastoral vinculado
a los problemas específicos de la época. Lo que queremos
reflexionar es cómo esos mismos criterios nos ayuden a reflexionar
sobre nuestra realidad 40 años después.
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En
primer lugar reflexionó acerca de la noción de bien
común. Gaudium et spes fue escrito en la época
del conflicto ideológico entre el capitalismo y el comunismo:
Cada extremo tenía su propio concepto del bien común.
La visión de la Iglesia critica ambas concepciones radicalmente.
Frente a las perspectivas que insistían por una parte sólo
en la colectividad y por otra parte sólo en la autonomía
individual, la Iglesia enseña que .la dimensión
personal y social del hombre tienen su profunda unidad y se nutren
recíprocamente.
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En segundo lugar, luego de haber recordado brevemente cómo la
Constitución Gaudium et spes definía la cultura, el profesor
Biju-Duval explicó cómo las culturas son obra de Dios,
y por lo tanto constituyen ciertamente un tipo de preparación
para el mensaje evangélico.
Pero las culturas, como las personas, también están afectadas
por el pecado y pueden transmitir anti-valores. No existe una cultura
ideal, mientras el ser humano siga siendo pecador: Todas las culturas
requieren ser purificadas por la Buena Nueva. Esto implicará
para los cristianos una exigencia permanente de discernimiento: no excluir
nada de lo que el Espíritu Santo ha preparado en las culturas
de los pueblos en vista del cumplimiento de Cristo, pero no dejar que
el reino del pecado prevalezca y le impida al Evangelio resplandecer
en su novedad permanente.
En tercer lugar Mons. Biju-Duval relacionó estos dos temas de
la cultura y el bien común. Tanto la cultura en sentido general
como las culturas en sentido particular constituyen un bien común
fundamental para las personas y los pueblos: Sin cultura no hay desarrollo
humano ni verdadera humanización. Y si hay un bien común
de la cultura, es necesario también que se desarrolle una cultura
del bien común. El sentido del bien común está
vinculado por el lado de las personas con el "don generoso de sí
mismas", es decir con su capacidad de renunciar ala satisfacción
individual inmediata en consideración del bien de una comunidad.
Con Gaudium et spes esta reflexión no termina sino que se abre.
Por ejemplo, uno de los fenómenos que ha caracterizado el mundo
últimamente han sido las guerras étnicas interculturales
y el integrismo religioso: es decir, antes las religiones podrían
desarrollarse con cierta independencia las unas de las otras. Pero con
la globalización las confrontaciones se vuelven aparentemente
inevitables. Esto ha llevado el Magisterio social aprestar atención
particular alas identidades culturales, no para absolutizarlas sino
para mostrar que son necesarias a fin de que se instaure un verdadero
diálogo y sentido de fraternidad humana.
La inculturación consiste en un intercambio: no sólo una
cultura se halla enriquecida por el Evangelio, sino que el Evangelio
halla en ellas nuevas formas de expresión. La Iglesia tiene que
pasar de una imagen marcada por el vínculo con occidente, a ser
testimonio de un verdadero amor de las culturas humanas, incluso de
defenderlas contra las amenazas que hacen pesar sobre ellas las "culturas
de muerte" de origen occidental. Por lo tanto, no se puede decir
que Gaudium et spes esté desfasado. Más bien se trata
de un texto profético.
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